Google presentó el Fitbit Edge el 12 de octubre. Cuesta 179,99 $ y llega a las tiendas el 27 de octubre. Las funciones que merecen tu atención son las que trabajan sin que tengas que hacer nada. La frecuencia cardíaca continua y la HRV nocturna alimentan una puntuación de recuperación cada mañana. La detección automática de entrenamientos registra las sesiones que se te olvida iniciar. Con siete días de batería, casi nunca pierdes una noche de datos de sueño. Las tendencias de tensión arterial y resistencia a la insulina de Health Guardian aportan un contexto mensual muy útil, aunque en el Edge exigen una suscripción a Google Health Premium.

| Función | Qué te dice | Utilidad | Conviene saber |
|---|---|---|---|
| HRV y temperatura de la piel durante la noche | Lo bien que te has recuperado esta noche | Alta | Alimenta la puntuación de recuperación de cada mañana |
| Frecuencia cardíaca continua | Cómo evoluciona tu frecuencia cardíaca en reposo semana a semana | Alta | Funciona mejor como barómetro semanal que como métrica diaria |
| Detección automática de entrenamientos | Actividades que olvidaste registrar | Alta | Reconoce hasta 100 tipos de entrenamiento |
| Batería de siete días | Nada de forma directa | Alta | Menos noches sin datos de sueño |
| GPS y altímetro integrados | Ritmo, ruta y desnivel | Media | Funciona sin el móvil |
| Tendencias de Health Guardian | Hacia dónde van tu tensión arterial y tu resistencia a la insulina | Media | En el Edge requiere Google Health Premium |
| App de ECG | Tu ritmo cardíaco en un momento concreto | Media | Útil cuando notas algo raro |
| Pantalla con Maps y notificaciones | Nada nuevo sobre tu salud | Baja | Un extra que hace el día a día más cómodo |
Las mejores herramientas de salud del Edge son las que nunca tienes que abrir. Mide la frecuencia cardíaca las 24 horas y combina un sensor específico de temperatura de la piel con la HRV y las fases del sueño para darte una puntuación de recuperación cada mañana. Por sí sola, esa puntuación es solo un número. Pero deja que acumule datos durante unas semanas y empezarás a ver, por ejemplo, cómo te afectan a la recuperación una cena tardía o un entrenamiento duro.
El seguimiento automático es la otra gran ventaja silenciosa. El Edge reconoce hasta 100 tipos de entrenamiento aunque nunca pulses el botón de inicio. Según la última actualización de Google Health, una sesión se guarda si tu frecuencia cardíaca se mantiene elevada y alcanza la duración mínima que tengas configurada (Google usa 15 minutos por defecto). Lo normal es que la actividad aparezca en la app en menos de 30 minutos. Sacar al perro o echar unos tiros a canasta cuentan para tus objetivos semanales sin que tengas que pensar en ello.
Luego está la batería, que suena a detalle menor salvo que hayas llevado antes algo como un Apple Watch. Yo sigo usando el mío, pero tengo que cargarlo al menos una vez al día, a veces dos, según el uso. Me acostumbré a dejarlo cargando en la mesilla antes de dormir y muchas veces se me olvidaba volver a ponérmelo, así que mis datos de sueño quedaban a medias. Si me notaba agotado o demasiado estresado, no podía fiarme del todo de los datos, porque el sueño pesa muchísimo en todo eso. El Edge promete hasta siete días por carga, y con solo cinco minutos en un adaptador de 30 W (se vende por separado) tienes batería para un día entero: lo cargas mientras te duchas y dejas de perder datos valiosos.
El GPS completa el conjunto. Google asegura que el Edge traza las rutas con hasta un 40 % más de precisión que los modelos anteriores de Fitbit, y añade un altímetro para las cuestas, así que puedes dejar el móvil en casa cuando sales a correr. Sospecho que esta función pasará bastante desapercibida, pero como corredor valoro el trabajo que le han dedicado los ingenieros.
Health Guardian es uno de los grandes reclamos, aunque no sea exclusivo del Edge. Vigila en segundo plano los cambios en la tensión arterial y la resistencia a la insulina, además de las variaciones inusuales de la frecuencia cardíaca. Dicho esto, hay dos cosas que conviene saber antes de lanzarte de cabeza.
La primera: en el Edge no es gratis. Mientras que los usuarios de Pixel Watch tienen estas herramientas sin coste adicional, quienes tengan un Fitbit Edge o un Fitbit Air necesitan una suscripción a Google Health Premium. Ahora mismo Google ofrece una prueba gratuita bastante generosa de tres meses, que te recomiendo aprovechar, pero después es una función de pago.
La segunda: hay ciertas reglas que debes conocer para sacarle todo el partido a la IA. Recibes un único informe el día 1 de cada mes, y solo si has llevado la pulsera al menos cinco días seguidos en una semana (para la tensión arterial) y al menos siete días en el mes (para la resistencia a la insulina). Google afirma que su modelo de tensión arterial se comparó con un tensiómetro de referencia, pero aun así lo presenta como una función de bienestar general y desaconseja usarlo para diagnosticar hipertensión o ajustar la medicación. Si tu informe muestra una tendencia alta de forma persistente, mídete la tensión con un tensiómetro de brazo en casa y habla con tu médico.
El Edge tiene la pantalla más grande que Fitbit ha puesto nunca en una pulsera de actividad, con un 46 % más de superficie visible que los modelos anteriores. Permite usar Google Maps, controlar la música y ver tus notificaciones. Para mí, son mejoras de calidad de vida: menos visitas al móvil significan menos estrés y menos quebraderos de cabeza con la sincronización.
Con 11,5 mm de grosor y una caja que, según Google, pesa un 45 % menos que la del Apple Watch Series 12, debería ser de esos dispositivos que ni notas por la noche. Y eso importa, porque muchos usuarios de pulseras de actividad se quejan de lo incómodas que resultan, sobre todo al dormir. Además, el Edge es la primera pulsera reparable de Google, con batería sustituible, así que no tendrás que comprar un dispositivo nuevo cuando la batería empiece a fallar.
Todo lo que registra el Edge va a parar a la app Google Health, que este año sustituyó a la app de Fitbit dentro de una transición más amplia. Google Health Premium añade Health Coach, creado con Gemini, que te explica los cambios en tus tendencias de Health Guardian, ajusta tu plan de entrenamiento y te da puntos concretos que comentar con tu médico. Premium cuesta 9,99 $ al mes o 99,99 $ al año, y viene incluido en los planes Google AI Pro y Ultra.
Google también está sumando más fuentes de datos a la app. Entre los nuevos socios anunciados están MyFitnessPal para el registro de comidas y el monitor de glucosa Lingo de Abbott para usuarios de EE. UU.; los resultados de análisis de Function Health llegarán este otoño y la sincronización del ciclo con Flo, a principios del año que viene. Si usas iPhone, Google Health ya se sincroniza en ambos sentidos con Apple Health.
Todo esto funciona de maravilla si usas solo productos de Google. Pero los datos de salud de la mayoría de la gente están mucho más dispersos. Quizá duermas con un anillo inteligente, registres tus salidas en bici en Strava o tengas años de historial guardados en otra app. Si te suena, una app como Sonar puede reunir todas esas fuentes en una sola plataforma, para que los datos de tu Edge convivan con todo lo demás y tengas una visión completa.
Las pulseras miden bien la frecuencia cardíaca, pero sus estimaciones de calorías todavía tienen margen de mejora. Un estudio de Stanford de 2017 publicado en el Journal of Personalized Medicine, que analizó dispositivos de generaciones anteriores, concluyó que, en pruebas de laboratorio, la mayoría de los dispositivos de muñeca medían bien la frecuencia cardíaca, pero estimaban mal las calorías quemadas. La precisión de la frecuencia cardíaca también variaba según el tono de piel y la complexión. Toma la cifra de calorías del Edge como una orientación general y fíjate más en las tendencias de tu frecuencia cardíaca y tu HRV.
No. Las funciones básicas de seguimiento funcionan en la app gratuita Google Health. Health Guardian y Google Health Coach sí requieren Google Health Premium. El Edge incluye una prueba gratuita de tres meses.
No como lo hace un tensiómetro de brazo. Estima tu tendencia mensual de tensión arterial a partir de sus sensores ópticos y de movimiento, y te avisa si se mantiene alta. Google recomienda confirmar cualquier tendencia señalada con un tensiómetro doméstico.
Sí. El Edge es compatible con la mayoría de los móviles con Android 11 o posterior e iOS 16.4 o posterior. Necesitarás una cuenta de Google y la app Google Health.
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6 de octubre de 2026
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